jueves, 31 de marzo de 2011

No quiero mandar mi hijo a la escuela (2da. Parte.)

No quiero mandar a mi hijo a la escuela  porque mi hijo tiene el síndrome de deficiencia de atención
y la escuela hasta hoy día no me ha apoyado para nada con él.  El inició  su aprendizaje dentro de la escuela a la edad de 4 años y a partir de  ahí dio inicio mi pesadilla. Comenzaron las quejas y  llamadas por  teléfono de parte de la escuela refiriéndose al comportamiento de mi hijo. Mi corazón brincaba cada vez que el  teléfono sonaba y veía que era  llamada de la escuela, sabia que era referente a my hijo muchas veces tuve que ir  a recogerlo y otras veces a permanecer dentro de la escuela en el salón de mi hijo. Tratando de ayudar a mi hijo y a la maestra,

 mi hijo comenzó a no querer ir a la escuela y lloraba con más frecuencia, estaba más agresivo que antes algo estaba pasando y no sabía que era. Un día grita llorando  dándole un golpe fuerte a una ventana con su manita .Mi maestra me está dando pellizcos en mis pies, yo corrí a abrazarlo y tratar que se calmara  para que me dijera que estaba pasando, le pregunte que era un pellizco ya que yo nunca use ese tipo de castigo para disciplinar a mis hijos se levanta su pantalón y me muestra los moretes y me dice como la maestra cuando no tiene sus pies tranquilos y le obedece por debajo de la mesa lo pellizca.

Mi hijo apezar de su inquietud a sido muy inteligente él aprendió a ir al baño a la edad  de 16 meses y comenzó a hablar muy pequeño. Yo le avía notado moretes en sus piernas pero creía que el solo se golpeaba cuando jugaba con su bicicleta y se caía sus hermanos corren a preguntarle que cuál maestra era y él les da el nombre de su maestra de preschool. Yo reporte el incidente con el director de la escuela  y no me quisieron creer.  Era una maestra muy  buena  y mi hijo era muy  inquieto y desobediente.

  La maestra de Kínder  tomaba sus papeles cuando no los hacía bien e iban a parar al bote de la basura, mi hijo ya no quería escribir y lloraba mucho cuando lo ponía hacer su tarea nuevamente no quería ir a la escuela. En la primer  conferencia que tuve con la maestra le pregunte que porque mi hijo en lugar de ir avanzando con su escritura estaba retrocediendo y me contesto que ella no permitía el tipo de trabajo que mi hijo hacia y por lo tanto cuando no hacia un trabajo bien ella lo ponía en el bote de la basura. Hay muchas anécdotas que le pudiera platicar referente a mi hijo, mi hijo  continúo dentro de la escuela y siguió creciendo  y  siempre señalado por su mal comportamiento como un niño malo, mal educado sin disciplina etc... etc...

Mi hijo llego al extremo de tener dolores de cabeza muy fuertes diarrea muy frecuente romper paredes con sus puños y romper montones de cosas, cuando le sucedían incidentes dentro de la escuela. Y cuando llegaba a nuestra casa sacaba su coraje y frustración. Hasta hoy día la escuela lo único que hizo fue referirlo con un consejero y nunca que un sicólogo me lo evaluara. Busque ayuda por mi cuenta aunque ha sido muy caro he gastado dinero que no tenía que pedí prestado para que un sicólogo me  evaluara a mi hijo. Desgraciadamente ya no pude  continuar pagando las terapias les  lleve los papeles a la escuela de mi hijo donde se le diagnosticaba con síndrome de deficiencia de atención y con migraña.  Y aun así continuaron tratando a mi hijo de igual manera.

El no puede estar con muchos  cambios de maestros  y demasiada  gente a su  alrededor debido a  que esa situación lo pone nervioso y pierde su control, un día me  habla una persona por parte de la escuela para comunicarme que mi hijo se avía salido de la escuela durante el tercer periodo y no sabían donde encontrarlo  y por lo tanto se le iba acusar de que  se estaba escapando de la escuela. A él se le permitió tomar otro autobús  que no le correspondía  para regresar a la casa  y se comenzó a ir con unos compañeros de escuela que lo han aceptado así tal cual es pero que desgraciadamente le han dado droga y él ahorita está consumiendo mariguana y otras sustancias prohibidas. 

 El ahorita esta expulsado de la escuela porque un amigo le prestó dentro del salón de clases una navaja y él estaba jugando con ella en sus manos la maestra se dio cuenta  y procedieron a revisarle su mochila le encontraron dentro de su mochila un tubo con el que se absorben drogas. Ahorita no se que va a  suceder con mi hijo, nada más quiero decirles esto.

 Que  así como  Félix de l7 años, Jacob 16, Mari 15 e  Isaac de 13 el cual es el más pequeño y del que les  he estado hablando, y el cual proviene de la misma familia  de los mismos principios y la misma educación dentro  de su casa. El también es mi hijo. Y  aunque no me ha traído los certificados del estudiante del mes excelente conducta asistencia perfecta como sus otros tres hermanos mi hijo Isaac sabe que su mamá lo quiere de igual manera  y que siempre va a contar conmigo porque para  my  tiene el mismo valor que sus hermanos.  No sé si ahora comprendan el porqué no quiero mandar a mi hijo a la escuela.  Lupita Miranda.

martes, 15 de marzo de 2011

No quiero mandar a mi hijo a la escuela.

El mandar a mi hijo a la escuela, para todo padre deberia ser una experiencia agradable  ya que es el principio de su apredizaje academico para prepararse para su futuro para que asi puedan lograr sus metas y realizar sus suenos. Pero para mi a resultado en una pesadilla de la cual quiero despertar y aun no he podido hacerlo. Se que hay muchos padres que sienten lo mismo que yo y saben de lo que les estoy hablando. Y solo quiero decirte que tu hijo siempre ba hacer tu hijo y azle saber que siempre cuenta contigo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Infancia

Cada etapa de nuestra vida, tiene un papel muy importante en el transcurso de nuestra vida, en nuestros primeros anos los cuales transcurren durante la infancia. Los padres tenemos un papel muy importante en la infancia de nuestros hijos.